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Cuervitas en lucha

Por Trixia Valle , 17 noviembre, 2020
Columna "Entre cuervitos y zopilotes"

Reflexión sobre crianza moderna

Por: Trixia Valle

A raíz del feminicidio de Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado, conocida como ‘Alexis’ por su nombre de usuaria en redes sociales, que ha conmocionado a Quintana Roo y a todo el país, en una ola de violencia contra las mujeres que parece imparable, las cuervitas y zopilotas feministas se lanzaron este lunes al ayuntamiento de Cancún para protestar, y el asunto se salió de las manos de todos, ocasionando un brote de lamentable violencia.

Todas las zopilotas y cuervitas sabemos, vivimos y vibramos en nuestros genes la ola de injusticias ancestrales que las mujeres hemos sufrido desde inicio de la civilización con los primeros asentamientos humanos que crearon el patriarcado; en el oscurantismo acusadas de brujas; en el modernismo donde fuimos explotadas laboral, sexual y emocionalmente; y que todas estas situaciones cíclicas en la historia, nos armaron en pie de lucha desde hace más de un siglo con las mujeres seguidoras de Simone de Beauvoir, quien con su frase maravillosa detono el comienzo de la igualdad y la justicia social:

“El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma, sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal” – Simone de Beauvoir

De esta forma, a la zopilotas nos tocó un mundo sin feminicidios (de hecho la palabra no existió sino hasta 2006 con las muertas de Juárez) y disfrutamos las generaciones setenteras, ochenteras y noventeras de bastantes derechos. Más a nuestras zopilotas, les tocó un mundo misógino donde ese odio por las mujeres ha llevado a la ola de feminicidios, que hoy son una aberración para una sociedad civilizada y equitativa por la que pugnamos.

Así, nuestras cuervitas, como llamo a las generaciones jóvenes, son capaces de levantarse contra lo que sea, luchar, incluso hacer uso de la violencia en pro de venganza por una MUJER LASTIMADA que nos rompe a todas el esquema y el alma. Y por supuesto, que todas nos sumamos a esta denuncia, a esta lucha, a esta queja, sin embargo, no coincido con la violencia que se usa para llegar a estos fines. Digamos que usar la violencia para apagar violencia, es el equivalente de apagar un incendio con gasolina, sólo lastima más a su paso y nada consigue arreglar.

La inteligencia es el opuesto a la violencia, el activismo es el opuesto a la apatía, el amor es el opuesto al miedo… Así que, si actuamos con inteligencia, activismo y amor podremos, tanto cuervitas como zopilotas, generar ese cambio, ese mundo de equidad, de justicia, de tranquilidad que todas y todos esperamos vivir, sin necesidad de a nadie violentar.

¿Y cuál sería el paso inteligente para ese mundo equitativo? Dignificar la infancia. Dignificar la infancia. Dignificar la infancia. Protegerla, apoyarla, cuidarla, rescatarla, educarla, programarla al bien, amarla, mirarla, abrazarla y asegurarnos que sus bases sean firmes, para que nunca más un niño que se vuelva hombre quiera a una mujer maltratar.

Asegurarnos que los cuervitos se sientan orgullosos de sus madres, que sus madres zopilotas no permitan su maltrato, no vivan en promiscuidad, no descuiden su vuelo y jamás permitan que los corrompa alguien más.

Así, con eso, con ello, con esto, podremos estar realmente influyendo positivamente a que ciertamente no exista #NiUnaMas.

Tú, ¿qué piensas? Te leemos, @trixiavalle en todas las redes sociales.

 

 

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