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Viendo las orejas al lobo

Por Clara Cordero , 20 agosto, 2014
By Ferrán Pestaña   (www.flickr.com/photo_zoom.gne?id=1313715249&size=l)

By Ferrán Pestaña vía Flickr

Se va acercando la hora. El comienzo del curso es inminente. Ya estamos viendo las orejas al lobo.

Bueno, todavía quedan unos días, pero para muchos el curso que viene se presenta expectante. Con una nueva Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) que muchos centros y docentes sólo comienzan a asimilar en su faceta más teórica y donde los padres saben poco o nada de los cambios que se avecinan.

Para empezar creo que es conveniente que reviséis esta presentación que nos ofrecen desde la Junta de Castilla y León:

Guía sobre la Lomce from Junta de Castilla y León

Tras un breve visionado creo que surgen varias cuestiones para debatir la posible eficacia de esta estructuración.

Por un lado, y teniendo en cuenta la positividad y optimismo de la presentación, la mejora de la calidad se basa en tres objetivos principales: Potenciar las destrezas de los estudiantes vía una mejora en la calidad y en la formación de los mismos a partir del desarrollo del espíritu crítico y emprendedor.

Sin duda, todos queremos mejorar la calidad de la educación, y desde luego queremos desarrollar sus destrezas al máximo. Pero aquí veo un error de base. La ley propone esos objetivos con la única idea de mejorar la educación desde el nivel puramente empresarial. Es decir, volvemos a utilizar la escuela como una fábrica que busca sacar el mayor rendimiento a sus productos. La escuela debe educar para la vida, no para ella misma. Los estudiantes deben desarrollar sus destrezas encaminados a un proyecto de vida feliz, no a sus repercusiones en el mercado laboral.

En segundo lugar, el hecho de que la mitad del horario lectivo esté destinado a asignaturas troncales no hace si no reducir su creatividad y con ello, y en consecuencia, el desarrollo de su pensamiento divergente, y por tanto, crítico. Parece que la innovación no ha llegado hasta el ministerio y no observan como el mundo a su alrededor va cambiando en busca de nuevas oportunidades a otras enseñanzas que si bien siempre han quedado relegadas a un segundo plano, ahora se comprueba que son una fuente inagotable de aprendizajes. Me refiero a las enseñanzas artísticas.

Que decir de los constantes exámenes que exprimirán a nuestros alumnos. ¿Qué fue de la motivación? ¿Qué fue de buscar otras metodologías más acordes al tiempo en que vivimos? Sin palabras.

En cuanto a la mayor autonomía para los centros educativos, en cuanto a su gestión, considero que si bien se hace imprescindible una mayor flexibilidad quizá no es este el mejor camino. Para empezar el poder escaso del Consejo escolar queda mermado en pro de la figura de un director de centro. ¡VIva la democracia!

El exceso de ambición y de competitividad laboral es lo que favorece este tipo de políticas encaminadas a la economía y no a las personas.

El continuo cambio legal en educación sólo nos trae inestabilidad y una caída paulatina en la confianza y seguridad que el gobierno debería ofrecer respecto a las escuelas y los maestros.

Ahora os toca opinar a vosotros. ¿La LOMCE ayuda u obstaculiza la mejora de la calidad educativa?

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