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Un nombre de La Mancha fácil de recordar: el lugar de las viñas de oro

Por Mariano Velasco Escudero , 1 abril, 2015

El Hotel Chateau Viñasoro, en Alcázar de San Juan, aúna hospitalidad, gastronomía, enología  y arte en “tierra de gigantes” 

foto1Hablar de un lugar de La Mancha sin citar su nombre, aludiendo así al archiconocido principio del Quijote, resulta siempre de lo más socorrido, pero tal vez no sea lo más apropiado para el caso que nos ocupa, pues el evocador nombre de Viñasoro – viñas de oro, en alusión al fruto dorado de la uva – obligaría al mismísimo Cervantes a hacer un ejercicio de memoria  para acordarse de la denominación de este lugar, situado a 7 km. de Alcázar de San Juan y a unos 15 de Campo de Criptana, en plena “tierra de gigantes”, y que alberga uno de los complejos turísticos – hotel, bodega y restaurante – más renombrados de la zona: el Hotel Chateau Viñasoro.

foto2El complejo hotelero ocupa una extensa finca situada en la carretera de Alcázar de San Juan a Manzanares, en un lugar privilegiado para… (elijan vuestras mercedes):

1.- Acometer la siempre atractiva, ahora tan de moda, ruta del Quijote.

2.- Disfrutar de los placeres del muy en boga turismo enológico.

3.- Conocer, en estas fechas, las numerosas tradiciones de  la Semana Santa castellana.

4.- Degustar – y esta opción ya resulta mucho más intemporal – los magníficos y originales platos que nos ofrece su restaurante, todo un toque de distinción y originalidad entre la sobreoferta de cocina manchega de la zona.

foto3Inaugurado en 2005, el edificio de reciente construcción cuenta con dieciocho acogedoras habitaciones, cada una con el nombre de un tipo de uva, y repartidas en cuatro modalidades: estándar, estándar superior, junior suite y suite. Rodeado de amplios jardines para la celebración de bodas, comuniones y todo tipo de eventos, posee también un servicio de spa, sala de reuniones, tienda gourmet de productos de la zona y, sobre todo, dos grandes joyas muy a tener en cuenta que lo acercan a la excelencia: su restaurante y su bodega.

foto4Las bodegas Viñasoro, que se abastecen del fruto de 350 hectáreas de viñedos en la cercana Campo de Criptana y que recoge 250.000 kg. de uva al año, ofrece, para no tratarse de una de las grandes bodegas de la región, una muy completa variedad de uva: Tempranillo, Syrah, Cabernet Sauvignon y Garnacha como variedades de tinto; Sauvignon Blanc, Chardonay, Verdejo, Macabeo, Pedro Ximénez y Airén, esta última autóctona de la zona, en cuanto a variedades de uva de vino blanco. Hay donde elegir. El complejo ofrece la posibilidad de visitar la bodega y conocer el proceso de elaboración de los caldos siguiendo las explicaciones del experto enólogo César Rivera,  y va un paso más allá al contar con una sala de catas perfectamente habilitada con capacidad para cincuenta personas.

foto5Capítulo aparte merece su restaurante, gobernado por el chef toledano José Manuel Gallego, y que se caracteriza por ofrecer un tipo de cocina que, sin dejar de ser del todo manchega, luce con unos aires de renovación y modernidad avalados además por destacados premios obtenidos en los últimos años (finalista en la última edición del prestigioso Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid). Los tradicionales y quijotescos duelos y quebrantos, las gachas de harina de almortas, el pìsto, las migas, etc., que harían las delicias todos ellos del tan insaciable como poco refinado paladar del bueno de Sancho Panza, dejan en el restaurante  de Gallego paso a unos sabrosísimos huevos rotos con shiitake y alma de caviar o a una fresquísima y sorprendente ensalada de sardina ahumada con ajo negro y asadillo, magnífico ejemplo este último de plato de cocina fusión premiado en el concurso de tapa de autor Tapalcázar 2014.

foto6Gallego hace un perfecto resumen de las características que dan lustre a su cocina: trabajar con productos frescos; poner mimo y cuidado en la presentación (“cuesta muy poco y el cliente se da cuenta rápidamente”); dar prioridad al menú del día, de fin de semana o, incluso, de degustación por encima de la carta; la variedad y originalidad de las tapas pensadas para las grandes celebraciones (“un buen cóctel con buenas tapas resulta fundamental para los grandes eventos”) y, por último, una más que decidida apuesta por los buenos postres (“si algo distingue a un buen restaurante es su carta de postres caseros”).

foto7Una última sorpresa que depara el hotel es la utilización de su amplio y luminoso hall de recepción para acoger exposiciones de pintores y artistas de la zona, como la que ahora mismo se exhibe, una magnífica colección de oleos y acuarelas de la criptanense Mari Carmen Sepúlveda.

Y es que en Viñasoro se acaba haciendo del turismo una verdadera obra de arte.

Hotel Chateau Viñasoro

http://www.bodegasvinasoro.com

Ctra. Alcazar-Manzanares, K,. 7,200

13600 Alcázar de San Juan

Ciudad Real

Tel. 926 541 075

info@vinasoro.com

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