San Antonio Spurs da una exhibición de baloncesto para recuperar el factor cancha en la final de la NBA (92-111) |
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San Antonio Spurs da una exhibición de baloncesto para recuperar el factor cancha en la final de la NBA (92-111)

Por Gonzalo Roy , 11 Junio, 2014
Kawhi Leonard anotó 29 puntos en el triunfo de su equipo

Kawhi Leonard anotó 29 puntos en el triunfo de su equipo

Hay espectadores en el American Airlines Arena de Miami que todavía no se creen el espectáculo que presenciaron anoche durante los primeros 16 minutos del partido que enfrentó a los Heat con San Antonio Spurs. Qué poderío, qué manera de jugar, qué velocidad, qué efectividad… ¡qué maravilla de equipo! Hablamos de San Antonio Spurs y de los 16 minutos más memorables que se recuerdan en un partido de playoffs de la NBA que les permitieron alzarse con la victoria final por 92-111 y situarse por delante en la final ante los Heat (2-1).

Para la historia quedará el quinteto titular que presentó Gregg Popovich formado por Tony Parker, Kawhi Leonard, Danny Green, Tim Duncan y Boris Diaw, principal novedad en detrimento de Tiago Splitter, quien también se sumó a la fiesta anotadora junto a Mills o Ginóbili cuando les tocó saltar a la cancha. En esos maravillosos 16 minutos del equipo tejano las cifras alcanzadas son todas deslumbrantes, desde los 55 puntos anotados –sí, sí, 55 puntos, ha leído bien- con un 90% de acierto en el tiro y 6 triples sin fallo. Por el camino fulminaron un par de records de porcentaje de acierto en un cuarto de un partido de playoffs final (86,7% frente al 85% de los Bulls en 1991) y en el descanso (75,8%).

Una apisonadora en ataque y un muro infranqueable en defensa, una variedad de movimientos, una fluidez de balón, una clarividencia en el tiro que desarbolaron por completo a Miami Heat. Sólo LeBron James, quién sino, intentó dar una réplica en ese periodo y logró 14 puntos, sosteniendo las escasas opciones que su equipo tenía por entonces. Al descanso, el marcador no engañaba a nadie, 50-71 y la sensación generalizada de que el tercer partido ya tenía dueño. “Pasemos al cuarto”, pensaba más de un seguidor floridano y, lo que es peor, muchos de los jugadores.

Pero los campeones es lo que tienen, en cuanto les das unos minutos de respiro y se retiran a sus aposentos, la casta emerge cual espuma en la cerveza agitada y la rabia del orgullo herido les hace un animal mucho más peligroso que antes. Así, tras el descanso, un parcial de 24-10 a favor de Miami les situó a tan sólo 7 puntos de los Spurs y con más de un cuarto por delante para obrar el milagro. Sin embargo, Gregg Popovich y sus chicos no estaban dispuestos a emborronar su maravilloso primer cuarto con una derrota y el que menos lo estaba era Kawhi Leonard, que si bien hasta ahora no había brillado como se esperaba de él, anoche hizo un gran partido, se echó a su equipo a la espalda y terminó con 29 puntos.

Por su parte, Miami Heat, como la espuma de aquella cerveza agitada, se desinfló con la misma facilidad. 20 pérdidas de balón -8 más que San Antonio- son excesivas para un equipo que desea darle la vuelta a un marcador tan adverso. Y por si eso fuera poco, LeBron James se quedó muy lejos de sus registros iniciales y cerró el partido con 22 puntos. Muy pocos para liderar a su equipo. Muy pocos para hacer soñar a su gente. Así que el partido languideció en el último cuarto hasta consumarse la victoria visitante por un plácido 92-111.

En la próxima madrugada del jueves al viernes se vivirá la cuarta escena de una magnífica obra que, por el momento, nos ha mostrado un primer partido con el aire acondicionado como protagonista insólito, un segundo choque con una estrella refulgiendo en lo más alto y un tercero con un equipo entero rozando la perfección. Muchos se preguntan, ¿qué podemos esperar para el cuarto? NBA, where amazing happens.

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