Rompiendo moldes   |
Portada » Historias Cotidianas » Rompiendo moldes  

Rompiendo moldes  

Por Anna Genovés , 25 Octubre, 2014

pique-y-shakira_54361011070_54115221152_960_640

La verdad es, que el hecho de tener una invitación de boda, incluye, a día de hoy; toda una serie de quebraderos de cabeza. ¿Qué me pongo, cómo me maquillo, qué regalo…? Al margen de estas vicisitudes, tradicionalmente, pensamos con un hombre de mayor edad que la mujer. Sin embargo, en las sociedades actuales, están normalizándose otros tipos de relaciones: matrimonios de homosexuales (gais o lesbianas), diferentes etnias, distintas religiones, y, ¿por qué, no? Mujeres maduras con hombres jóvenes.

El otro día, una amiga me comentó que había ido a una boda católica en la que la novia tenía 39 años y el novio 24. Pensé que los moldes se estaban rompiendo. Empero, mi amiga demonizó la unión: “¿Cómo un chico tan joven puede casarse con una cuarentona pudiendo ir con jovenzuelas? Está claro que es una cougar –afirmó ridiculizando a la esposada—. Comprendí, que en la mayoría de ocasiones, somos las mujeres quienes fomentamos un hábito machista; porque a la inversa, es normal.

Todo tipo de relación puede o no fracasar, al margen del sexo, edad y demás variables.

Sólo hay que encontrar a tu media naranja. Hablamos de personas, no de géneros. Alguien afín a tus gustos y deseos. Sexualmente, un hombre llega a su plenitud, en torno a los 30 años; mientras que una mujer tiene mayores fantasías sexuales entre los 27 y los 45. Respecto a la maternidad, puede existir el problema de infertilidad femenina. No obstante, podría darse esta circunstancia en los hombres. Todos sabemos, que la fecundidad en la hembra, desciende a la par que corre su reloj biológico; a los 20 años tiene un 25% de posibilidades de quedarse embarazada. A los 30 el 15%. Y a los 40, el 5%. No obstante, no todos los humanos desean ser padres. Y, si se quieren hijos, hay otros métodos: FIV u adopciones.

Como paradigma de este tipo de uniones, tenemos a la pareja Furness/Jackman. Hugh Jackman tiene 46 años y Deborra-Lee Furness, 58. Llevan juntos desde 1996 y tienen dos hijos adoptivos. Para acallar las malas lenguas, precisaremos que HJ aporta mayor capital, y, encima, es uno de los hombres más deseados. Pero hay otros casos entre las celebrities: Shakira/Piqué, Jennifer López/Casper Smart o un largo etcétera… ¿Entonces, por qué no entre los ciudadanos de a pie?

jennifer-lopez-casper-smart-san-valentin--478x270 (1)

Estudios de la psicoanalista Margarita Solé, afirman que las parejas en las que él es más joven que ella, pueden ser tan sanas y equilibradas como viceversa. Según el Instituto Nacional de Estadística, la proporción de matrimonios en el que la esposa es mayor que el hombre, ha pasado del 7,8% en 1976 al 16,4% en el 2010.

Clara Cortina, profesora del departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, comenta que a partir de las segundas parejas, se dan mayor diferencia de edad; a favor de hombres o de mujeres. Las primeras parejas suelen unirse en el barrio o en la universidad. Mientras que las restantes, cuajan en el ámbito laboral o a través de grupos de amigos.

En la actualidad, las rupturas matrimoniales en España son muy elevadas. Antes, el divorcio no existía y el casamiento era para toda la vida. En  1990, se contabilizaron 59.538 desavenencias maritales. Mientras, que en 2011 se produjeron 117.179. Datos que no incluyen otros tipos de uniones. Las separaciones fomentan idilios de corta o larga duración. La persona se siente desvalida y la falta de cariño le hace ser más sensible, ante la posibilidad de un nuevo enamoramiento.

Se nos olvida, que a lo largo de la historia, han existido uniones o deseos entre mujeres mayores que los hombres.

Descartando la endogamia o los complejos de Edipo/Electra, la mitología griega lo recoge en la historia de Freda. La Antigua Roma, aceptaba estos matrimonios. Otros ejemplos…  Catalina la Grande con Alexander Zuboc (40 años más joven que ella). Los amantes de las escritoras Anaïs Nin o Sidonie Gabrielle Colette’s. Y un largo etcétera…

La atracción sensual o el amor, no conoce edad, género, color de piel o ideologías dispares.

hugh-jackman-deborra-si-ava

Deje un comentario