Portada » Social » RECUERDO DE “LO LLAMAN DEMOCRACIA Y NO LO ES”

RECUERDO DE “LO LLAMAN DEMOCRACIA Y NO LO ES”

Por Agustín Ramírez , 19 febrero, 2015

En las concentraciones del movimiento 15M en 2011, uno de los lemas más coreados era el de “lo llaman democracia y no lo es”; pues bien, este lema hoy está de plena vigencia cuando uno observa la tensión existente entre Grecia y la antigua “Troika”, hoy llamada “las instituciones”.

Grecia, con el nuevo gobierno electo, plantea a las instituciones europeas una negociación de la deuda para cumplir su programa electoral, el cual implica que las medidas restrictivas y asfixiantes impuestas por la Troika –Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea- a cambio del dinero prestado, se relajen y suavicen para poder sacar al país, a las personas, a la sociedad, de la asfixia económica y moral en la que Grecia está sumida como consecuencia de las condiciones impuestas a cambio del dinero prestado.

Mientras escribo estas líneas, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker ha declarado: “la Troika atentó contra la dignidad de Grecia, Portugal e Irlanda durante la gestión de los rescates de estos países”; y yo me pregunto: ¿si esto es lo que piensa el señor Juncker, miembro del más alto nivel de la Comisión Europea, qué pensarán los ciudadanos que sufren los recortes de salarios, de asistencia sanitaria, de pensiones y de pérdidas de puestos de trabajo?

Porque hay algo que no se debería de olvidar y es que el dinero que se dice se destina a los países para salvarles de la bancarrota, no es sino un negocio para que los grandes bancos europeos recuperen el dinero y hagan beneficios con sus intereses, mientras que son los ciudadanos los que sufren las consecuencias de las leoninas condiciones que se imponen a cambio.

Mi recuerdo del lema “lo llaman democracia y no lo es” viene a cuento porque cuando un país decide, democráticamente, elegir una opción que suponga cuestionar las imposiciones humillantes del poder financiero, éste se atrinchera y exige el cumplimiento de lo acordado como única vía de solución. Ya no es válida la democracia, ya solo vale el poder del dinero; “no me vengan ustedes con zarandajas, páguenme lo que me deben y eso es lo que ustedes deben hacer”.  Estas repuestas no consideran otra cosa que no sea imponer el poder económico; estas respuestas no admiten que se han impuesto unas condiciones para los préstamos de dinero que han humillado, empobrecido y envilecido a los ciudadanos de a pie; estas respuestas son indiferentes al problema que ellos mismos han creado con sus paraísos fiscales permitiendo la fuga de capitales de los países a quienes se les ha prestado a los refugios internacionales para ello establecido; en definitiva, solo se permite una solución: usted paga, yo cobro y sus ciudadanos que lo sufran; pero ¿quién es responsable de haber llegado a esta situación?, ¿serán los médicos, los pensionistas, los empleados públicos, los enfermos, o lo serán los bancos nacionales, los evasores de capitales, los vendedores de empresas públicas, los defraudadores fiscales?. Da igual, yo tengo que cobrar y el resto ni se considera, argumentan. Pero que ha habido unas elecciones y el pueblo quiere hacer las cosas de otra manera, no se trata de no pagar, se trata de pagar de otra manera y en otros plazos; respuesta: lo que se firma se cumple y como botón de muestra ahí le mando a los voceros más aplicados que tengo, véanse las declaraciones ministeriales de los señores Rajoy, Guindos y Margallo, para recordarles que a ellos también les debe dinero y que si no se lo hubiesen dado a ustedes, ellos podrían haber mejorado las pensiones y el seguro de desempleo. Vaya cuadrilla de mentirosos manipuladores, frente a los 26.000 millones que declaran haber prestado a Grecia, la realidad es que en dinero solo se desembolsaron 6.650 millones de euros – los cuales según declaró en el año 2010 en el Congreso el presidente Zapatero, a España le supondría unos ingresos por intereses de 183 millones de euros anuales-, y en el año 2012 España aportó garantías, no dinero, por valor de 18.150 millones de euros. ¡Como ya hemos salido de la crisis, hasta nos permitimos ponernos chulitos!, mintiendo, eso sí.

Lo llaman democracia y no lo es.  Pues la verdad es que no; a la vista del argumentario anterior, las elecciones para ellos no son sino un teatrillo para entretener a las masas, lo que manda es el dinero. Pero, ¿cómo nos vamos a atrever a proponer unas elecciones a nivel mundial, donde el voto sea ponderado y directamente proporcional al nivel económico de cada individuo? Seguro que lo han pensado pero les parece demasiado atrevido, tienen otras armas y la guerra la van ganando y por goleada.

Señores vuelvan la vista a los filósofos, y vuelvan la vista, sobre todo, al “Contrato Social” de Jean Jacques Rousseau  en dónde  la democracia se define como“un gobierno directo del pueblo que se basa en defender un sistema en que todos los ciudadanos, libres e iguales, pueden llegar a manifestar su voluntad para lograr obtener un acuerdo común, un contrato social”, «toda ley que el pueblo no ratifica, es nula y no es ley…el gobierno no es otra cosa que el ejercicio legítimo del poder ejecutivo. El poder legislativo, por su parte, siempre pertenece al pueblo y sólo puede pertenecer a él”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.