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Monuments Men

Por Fermín Caballero Bojart , 20 abril, 2014

2014041561_peloton_LBL_1000Si trazáramos una hoja de ruta sobre el mapa ciclístico de los 5 monumentos el resultado sería lo más parecido a un mensaje encriptado de unos 1.300 kms, muro arriba, muro abajo.

Para desentrañarlo se cuelan por medio clásicas como la Amstel Gold Race que tuvo lugar hoy (venció Gilbert) y que precede a la Flecha Valona del próximo miércoles.

Hoja de ruta que se inició el 23 de marzo con la 104 edición de la Milán-San Remo, donde venció el campeón noruego Alexander Kristoff , compañero de Purito Rodríguez en el Katusha. Continuó el 6 de abril con la 98 edición del Tour de Flandes donde Spartacus Cancellara doblegó a todos. Prosiguió el pasado 13 de abril con la 111 edición de la Paris-Roubaix, donde el holandés Niki Terpstra (Omega Pharma-Quick Step) se llevó el triunfo final. Continuará el domingo 27 de abril con la Liège-Bastogne-Liège y se cerrará el día 5 de octubre con Il Lombardía, el quinto monumento. Giro de Lombardía que Fausto Coppi venciera en 5 ocasiones, 4 de ellas consecutivas, y donde Joaquim Purito Rodríguez ha sido el vencedor de las dos últimas ediciones.

Entramado que hace las delicias de los aficionados con otras ediciones, nada desdeñables, como el tríptico de Las Árdenas formado por la Amstel Gold Race, la Flecha Valona y “la decana” Liège-Bastogne-Liège, protagonista de este año por cumplir su edición número 100. Vencer las tres el mismo año solo lo han conseguido Davide Rebellin (2004) y Philippe Gilbert (2011). Aunque es Merckx quien suma más triunfos parciales (10).

En su mayor parte la dificultad estriba en superar descomunales muros, muy cortos, cuyos porcentajes hacen afición. Pendientes superiores a lo que cualquier ciclista profesional esta acostumbrado a subir, para lo que se requieren: potencia, léase Fabian Cancellara, un estado de forma idóneo, Philipp Gilbert, y una buena dosis de fortuna para sobrevivir a los tramos adoquinados, en el mejor de los casos, o estrechos y embarrados, en el peor.

Desafortunadas caídas colectivas, como en la que se han visto involucrados hoy en la Amstel Gold Race, Joaquim Rodriguez, Andy Schleck y Sorensen, entre otros, dan una idea de los delicados momentos que se suceden, quilómetro a quilómetro, con vibraciones constantes en las muñecas (pavés), quemazón permanente en los musculus gastrocnemius (muros) y resistencia para andar más de 6 horas sobre la bicicleta sin que se te rompa el escroto, léase Sean Kelly.

Alejandro Valverde, Purito y Dani Moreno aspiran, frente a los chicarrones belgas o los gigantones de Países Bajos, con permiso de Cancellara y de otros grandes profesionales de las clásicas, a repetir los triunfos del año pasado. Para el miércoles no hay que perderse la Flèche Wallonne, con el triple ascenso al terrible muro de Huy, una tachuela de 204 mts de altitud y 128 de desnivel conocido como Le Chemin des Chapelles. Con el tercer ascenso se llega a la meta, situada dentro de este muro final de algo más de un kilómetro con rampas cercanas al 20%, donde estos monuments men deberán llevar los dientes y los gemelos bien abrochados tal como hiciera Dani Moreno en 2013 para alcanzar victorioso la cima.

Muro Huy

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