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¡Más humildad, Pablo!

Por José Luis Muñoz , 9 Junio, 2015

Leader of Podemos, a left-wing party that emerged out of the "Indignants" movement, Pablo Iglesias speaks during a press conference in Madrid on 2014 to speak about the party's eight percent result in last weekend's European elections. Podemos' eight percent win in last weekend's European elections, gave them five seats in the European Parliament. Although they still have a long way to go to really trouble Spain's establishment, the result took many observers by surprise since opinion polls had forecast only a two or three percent vote share for the party.  AFP PHOTO / GERARD JULIEN

Deberían analizar con lupa los dirigentes de Podemos los resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas, y, una vez realizado ese detallado escrutinio, darse un baño de humildad. El ansiado sorpasso al PSOE, su sueño para asaltar el cielo, no se ha producido ni de lejos, y aunque la novísima formación tiene un buen resultado, parece estancarse en ese 15% que sacaron en las andaluzas y están muy lejos del deteriorado PP. Deberían tener en cuenta, además, que los mejores resultados los han obtenido, al menos los más espectaculares por cuanto a la relevancia de las ciudades, en las municipales celebradas en Madrid, Barcelona y Valencia, para darse cuenta de que cuando convergen con otras formaciones de izquierda y con personalidades independientes (Ada Colau, Manuela Carmena) los votantes se multiplican. Y sacar la conclusión de que no todo pasa por Podemos.

ALBERTO GARZÓNEstos días el candidato a la presidencia por parte de Izquierda Unida Alberto Garzón ha tendido la mano a Podemos para converger en una potente marca electoral que sume todas las fuerzas progresistas a la izquierda del PSOE y así, sí, asaltar los cielos. La respuesta de Podemos ha sido un NO decepcionante y muy poco meditado y que imagino está muy ligado al narcisismo de los dirigentes de la novísima organización política. Izquierda Unida, a la que Podemos pretende devorar, se mantiene en algunos reductos de Andalucía y del norte de España con una resistencia numantina. Si sumáramos, como pretende el razonable dirigente de IU las mareas atlánticas de Galicia, Compromís de Valencia, las CUP, IU y Podemos en una Candidatura de Unidad Ciudadana, la izquierda de este país podría conseguir su sueño de llegar a la Moncloa, y si no son capaces de aunar esas fuerzas progresistas por personalismos, si no son capaces de soterrar líderes, siglas y banderas, la decepción de la España progresista va a ser mayúscula y la responsabilidad del fracaso va a ser de esas elites políticas que tienen escasa cintura.

Estudie detenidamente la más que razonable propuesta de Alberto Garzón, señor Pablo Iglesias, no la desprecie con esa soberbia contundencia y sea más modesto y realista. El cáncer de la izquierda es el infantilismo, la desunión y el personalismo.

¡Más humildad, Pablo!

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