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Maléfica también pudo haber sido reina

Por María J. Pérez , 30 Junio, 2014

 

Foto-MaléficaEl amor de Stefan por “Maléfica”, título de la nueva y magnífica película de Disney, una fábula revisada de “La Bella Durmiente”, no era tan puro como el del hada por él. Y es que la ambición del apuesto caballero por el trono fue superior al amor terrenal, a la vez que su perdición y el fin de sus días de gloria.

Y si bien el intrépido joven evitó matar a su amada, cortándole sólo las alas, para demostrar su victoria y poder ser investido como rey, terminó casándose con la hija del monarca antecesor que cedió su rango al galán por su gallardía.

No obstante, hay otros amores que desafían hasta los tronos más consolidados, y es este el turno de las actuales monarquías y sus elecciones en cuanto a parejas se refiere, de pasados poco ejemplares según los cánones de la tradicional y conservadora sociedad que reflejan los cambios en los que nos encontramos inmersos.

Y aunque hubo historias de amor en la realeza que provocaron la abdicación de sus herederos como la que protagonizó Eduardo VIII en 1936 por Wallis Simpson, una estadounidense dos veces divorciada, actualmente prima el amor verdadero con final de los relatos clásicos de los hermanos Grimm, o por lo menos de momento.

mette maritY así tenemos en los tiempos recientes historias como la de Mette-Marit, madre soltera y de padres divorciados que apareció en un programa de TVNorge en busca de novio. Su romance y posterior boda en 2001 con el heredero al trono noruego, el príncipe Hakon, sorteó toda clase de obstáculos por su pasado “inconveniente”, como así reconoció públicamente la entonces plebeya.

Una mácula difícil de borrar en la vida de la reina Máxima de Holanda ha sido la de su padre, Jorge Zorreguieta, miembro civil de la Junta Militar, acusado de cometer delitos de lesa humanidad durante la dictadura argentina de Videla  que provocó el veto real para asistir a la boda de su hija con Guillermo de Holanda.

Y para no ir más lejos también tenemos en España lo nuestro. Es paradójico que la Casa Real se había encargado, con anterioridad, de desechar como futura consorte de Felipe VI a Isabel Sartorius por ser hija de padres divorciados y a la modelo de lencería Eva Sannum, por la misma cuestión, además de haber sido pillada “in fraganti” en top less en una playa.

reina letiziaPero como se suele decir, a la tercera va a la vencida y si no gustó ni una ni otra, la siguiente vez sí echó Felipe más arrestos para hacer prevalecer su última y definitiva elección: Letizia Ortiz Rocasolano, de padres divorciados a la vez que ella misma, de tendencias proclives no precisamente a la monarquía, envuelta en varios escándalos y finalmente reina de España.

Recoge también el testigo de las nuevas generaciones, sin sangre azul y con ríos de tinta escritos, la Familia Real sueca con el anuncio del compromiso nupcial del príncipe Carlos Felipe de Suecia con Sofía Hellqvist, ex stripper, concursante de la versión sueca de Gran Hermano aparte de posar desnuda para la revista masculina Slitz y haber trabajado en clubs nocturnos donde conoció a su marido.

Porque ser princesa o reina del siglo XXI ya no tiene nada que ver con la idílica imagen arquetípica de los cuentos de nuestra infancia y, con final feliz o no, -que siempre es una incógnita- el amor verdadero triunfa, aunque Maléfica piense lo contrario.

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