Los pisoteados por Otegi |
Portada » Columnistas » Los pisoteados por Otegi

Los pisoteados por Otegi

Por Yolanda Larrea Sánchez , 18 mayo, 2016

eta

Ovidio Díaz López, Ángel Barcelo Naranjo, Ángel González Pozo, Francisco Royo Giménez, Antonio González Herrera, Juan Fructuoso Gómez, Milagros Amez Franco, M. Rosa Baldellou Mestre, Sonia Cabrerizo Marmol, Felipe Caparros Ubierna, Teresa Daza Cecilia, Mª Paz Dieguez Fernández, Mª Emilia Eyre Dieguez, Mercedes Manzanares Servitja, Mª del Carmen Mármol Cubillo, Matilde Martínez Domínguez, Rafael Morales Ocaña, Mercedes Moreno Moreno, Consuelo Ortega Pérez, Luisa Ramirez Calanda, Luis Enrique Salto Viñuales, Bárbara Serret Cervantes, Jose Valero Sánchez, Xavier Valls Bauza, Jordi Vicente Manzanares, Silvia Vicente Manzanares, Ramón Díaz García, Juan José Escudero Ruíz, Juan Gómez Salazar, Eduardo Hidalgo Carzo, Miguel Marcos Martinez, Francisco Pérez Pérez, Juan Chincoa Ales, Francisco Cipriano Díaz Sánchez, Maudilia Duque Durán, Ramón Mayo García, Ana Cristina Porras López, Pilar Quesada Araque, Nuria Ribo Panera, Rosa María Rosa Muñoz, Vanesa Ruiz Lara, Juan Salas Piris, Fco Javier Delgado Gonzalez, Jose Ángel Garrido Martinez, Arturo Anguera Vallés, Virgilio Mas Navarro, Juan Antonio Querol Queralt, Enrique Martínez Hernámdez, Antonio José Martos Martinez, un non nato, Leopoldo García Campos, Vicente Beti Montesinos, Jose Luis Ruiz Casado, Ernest Lluch Martín, Francisco Cano Consuegra, Juan Miguel Gervilla Valladolid y Santos  Santamaría Avendaño.

Éstas son las 56 personas que fueron asesinadas por ETA en Cataluña. Una traga saliva al escribir los nombres. En ocasiones apellidos que se repiten y que dejan ver cómo estas vidas rotas también eran las de hermanos que iban a la universidad o las de niños que de “luchas armadas” nada sabían. Algunos dirán que es demagogia, pero una no se puede imaginar lo que tiene que ser que suene el teléfono o te toquen la puerta para decirte que uno de esos nombres, uno de los tuyos, ya no está. Ellos se suman a las otras 801 víctimas que la banda terrorista perpetró. Estos son los nombres que hay que recordar, aunque a muchos les moleste y prefieran olvidar.

Hoy en Cataluña Arnaldo Otegi es recibido como un héroe por CDC, ERC, Podemos y la CUP. Y hasta aquí la dignidad que le quedaba a las víctimas ante la vergüenza que supone un acto tan demencial, que atenta contra la moralidad de todo un país. Un señor que si de verdad sintiese un mínimo de empatía -ni siquiera digo arrepentimiento- agacharía la cabeza y se dedicaría a ayudar a esclarecer los crímenes no resueltos. Resulta un atentado para los derechos humanos que el que fuera terrorista acuda al Parlament. Muchos otros, como Ernest Lluch ya no pueden. Se atreve a decir que el PP nunca le perdonará que él haya traído el periodo de paz. ¿Qué paz Arnaldo? ¿La que nombras ahora que los tuyos están ya en las instituciones, la que le negaste a Abaitua cuando le destrozaste la vida o la que rechazaste en 1984? Hay que recordar que ese es el año en el que él y muchos como él se incorporaron a ETA  militar, la facción más partidaria del uso de las armas. De 1984 a julio de 1987, año de su detención, 141 personas fueron asesinadas. Vidas que fueron quebradas mientras que quizás él, como ocurrió durante el asesinato de Miguel Ángel Blanco, estaba en la playa. Qué asco. Qué asco quien llama refugiados a los presos. Ni una vida en Lesbos daría para perdonarlos. Qué asco quien hizo el último intento de reconstruir la estructura de Batasuna en base a la iniciativa de ETA. Hace poco Otegi asistía al Parlamento Europeo, hoy al Parlament catalán. En los últimos meses algunos de los medios con mayor influencia se dedican a hacer la hagiografía de él, Gisasola, La Tigresa o Urrosolo. Borrar la memoria para cambiar la historia.

Por eso, más que nunca, hay que nombrarles a ellos, a las víctimas. Porque esas, lamentablemente, jamás podrán ser borradas. Y así va España, llamando conflicto político lo que nítidamente fue una vergonzosa matanza. La política se va volviendo espectáculo, golpes de foco, y olvido para quienes perecieron creyendo que la libertad todo valía. Hoy lo inmoral se vuelve progresista, y los muertos…esos sí que no merecen un país que los pisotea. 

2 Respuestas a Los pisoteados por Otegi

  1. Jose Luis Muñoz Responder

    18 mayo, 2016 a las 10:30 pm

    Arnaldo Otegui es un personaje despreciable. Que después de la entrevista con Jordi Evole le hagan un homenaje me parece demencial.

  2. Yolanda Larrea Sánchez

    Yolanda Larrea Sánchez Responder

    18 mayo, 2016 a las 10:37 pm

    Gracias por dejar su opinión, Jose Luis. Así están las cosas en este país. A los verdugos se les pone alfombra roja y a las víctimas se las humilla. Sociedad enferma que solo quiere olvidar que eso alguna vez sucedió. El problema es que hay 857 vidas perdidas que no se pueden borrar.

Deje un comentario