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La Reina Tuerta

Por Marian Piniella Corbacho , 23 Enero, 2015

Cita la leyenda que “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”. Que el refranero español es sabio, no lo vamos ni a discutir ni, mucho menos, a descubrir ahora. Hoy debuto en esta honorable plaza y quiero hacerlo explicando el porqué del nombre de mi columna. Este refrán nos aparece con más de una interpretación en los libros y diccionarios y huelga a estas alturas explicar su significado.

Hubo un tiempo en que una amiga en su afán de consolar, siempre decía, siempre me decía, a modo de mantra, “En el país de los cie270221_1938954392155_3813571_ngos, el tuerto es rey”, “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”, “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”, era su respuesta para todo, hasta que recuerdo un día en que me volví para ella algo enfurecida y le dije: que sí, que sí, que seremos reinas, pero entérate y abre los ojos de una vez, somos reinas tuertas, y no siempre me vale ser tuerta, no siempre me compensa ser tuerta, por muy reina que sea. Ella, claro, mi amiga, dejo de decirlo o, al menos, delante de mí. No sé si le convenció mi respuesta, la deprimió hasta tal punto o sencillamente no tuvo ganas de volverme a ver así. Comprensible por otra parte. Pero el hecho es que desde entonces, y os aseguro ha llovido mucho, esas palabras han resonado en mi cabeza.

Y es que todos, bueno, todos los afortunados de no ser ciegos en esta nuestra sociedad, que, a veces, me pareciera estar dentro de la famosa obra de Saramago, con tanto ciego a nuestro alrededor, somos reyes y reinas tuertas. Aquí no se libra nadie. Yo soy una reina tuerta, mi amiga es una reina tuerta y tú, lector, en el mejor de los caso también serás un rey o reina tuerta. Y esto, no es una cuestión de pensamiento o filosofía de vida  negativa. Nada más lejos.  Soy vital y positiva como una manzana, pero como diría el genio, “lo que es, es”.  No me gustan que sean condescendientes conmigo, ni los fallidos intentos de consuelo cuando de lo que se trata no es de consolar, sino de aceptar.

Soy afortunada, muy afortunada, entre otras cosas, porque cada mañana decido serlo. A fin de cuentas, la felicidad, la alegría y lo que yo llamo fortuna, en cierto modo también se elige, se decide y se apuesta por ella. Eso sí, cada mañana, cada medio día, cada tarde y cada noche de tu vida. Es un trabajo, un trabajo y una tarea como otra cualquiera. Pero eso sí, que nadie pretenda engañarme y menos hacerlo yo misma. Yo soy una reina, pero tuerta tuertísima como la que más, como metáfora no es la que hubiese elegido, pero creo que nos vale para la ocasión. Porque por muy reina que sea, como le intentaba hacer ver a mi amiga, tengo mis miserias, mis cicatrices y mis heridas, y, si no fuera consciente de ellas, no podría renegociar con ellas, como lo hago cada mañana. Sí, en en ese justo momento de la mañana en que, pese a todo, vuelvo a decidir que soy feliz, alegre y afortunada, en ese mágico momento en el que por un momento me miro al espejo y  me veo como una REINA, sí, incompleta, como todos, pero una reina.

8 Respuestas a La Reina Tuerta

  1. paquibernal Responder

    23 Enero, 2015 a las 3:50 pm

    Comparto cada palabra. El final para grabarlo en nuestra mente, hay que renegociar la felicidad día tras día. Enhorabuena

  2. Paco Responder

    23 Enero, 2015 a las 3:52 pm

    Como decía don Mario,…

    Defender la alegría como una trinchera
    defenderla del escándalo y la rutina
    de la miseria y los miserables
    de las ausencias transitorias
    y las definitivas…

    Ese vitalismo moderado pero sin límites que te hace (y que eres) REINA, es el que queremos de tu columna, enhorabuena.

  3. Inma Peral Responder

    23 Enero, 2015 a las 4:48 pm

    ¡¡¡Qué gran sorpresa leer que eres una nueva columnista de este nuestro nuevo pequeño rinconcito de uñas rojas y dedos tan ágiles como finos!!! Pues si, querida, al final todos y todas tuertos. Cada uno dueño de su reino; dominador de los peores y mejores secretos de cada cuadro que plasman nuestros recuerdos. Hoy, como desde hace mucho, me siento orgullosa. Pero no de mí, sino de una reina entre reinas… Y que no se te olvide, que tú eres feliz, muy feliz, aunque pases malos momentos.

    Enhorabuena.

  4. Lorena Blanco Carrera Responder

    23 Enero, 2015 a las 5:17 pm

    Menos mal que existen estos sitios en los que gente como tú puedan compartir todo lo que saben, ya que no todos tienen la suerte de tenerte y disfrutarte como maestra, que, hasta a distancia me da lecciones.
    Espero que los que te lean aprendan tantas cosas de ti como yo.
    Gracias una vez más por todo, y que sepas que para mí eres mucho más importante que cualquier reina.
    Te admiro mucho.

  5. Papaluna Responder

    23 Enero, 2015 a las 7:58 pm

    Delicioso. Felicidades.

    • Marian Piniella Corbacho

      Marian Piniella Corbacho Responder

      25 Enero, 2015 a las 11:29 pm

      Muchas gracias.

  6. Ara Responder

    23 Enero, 2015 a las 11:37 pm

    Me encantan las cicatrices. Creo que son muy necesarias, casi tanto como ser feliz. No hace mucho lei en un libro que : ” Para encontrar el sabor dulce de las cosas, tendría que cortarme muchas veces en la vida”.
    Acepta, enfadate, agradece y por encima de todo SE FELIZ.
    Alcanzarás todo lo que te propongas.
    Es un placer tenerte.

    • Marian Piniella Corbacho

      Marian Piniella Corbacho Responder

      25 Enero, 2015 a las 11:30 pm

      Gracias por tus palabras.

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