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La democracia es así

Por Esther Patrocinio , 6 marzo, 2014
Una tarde cualquiera vuelves de trabajo y te encuentras en el buzón una sorpresa. No, no es un sobre de jamón envasado al vacío de tus padres, tampoco es un regalo de cumpleaños. El comité electoral de Múnich te informa de tu derecho a participar en las elecciones municipales de mediados de marzo. Lo primero que piensas es que se trata de un error, ¿yo? ¡Pero si no tengo nacionalidad alemana! ¿Cómo voy a votar?

Papeleta electoral en Munich

Papeleta electoral en Munich

La carta explica que como española empadronada desde hace más de un año en la ciudad tengo derecho a elegir a los representantes que van a desarrollar las políticas municipales en los próximos años y me anima a que haga uso de mi derecho al voto. Esto es una sorpresa mayúscula.
Compruebo que el día de las elecciones no estoy en la ciudad y me voy a la página web del comité electoral para solicitar que me envíen la documentación para votar por correo. Dos días más tarde los documentos llegan a mi buzón con las instrucciones, menos mal que las adjuntan porque esto no tiene nada que ver con el circo electoral de España.

Para empezar aquí uno puede votar a la lista que ha hecho el partido o votar únicamente a título personal a aquellos políticos que uno quiera con independencia del partido al que estén afiliados ¿Si esto fuera así en España qué sucedería? No puedo imaginarme si pudiéramos votar a Cayo Lara como presidente del gobierno y a Gallardón como vicepresidente ¡saltarían chispas! o a lo mejor no, y cada uno desempeñaría sus funciones de manera eficiente pero desde luego no tendríamos esta falsa democracia en la que o te tragas las lentejas o ahí las dejas, no nos importan si el chorizo con las lentejas no te gusta o votas a la lista del partido o no votas.

Carteles de campaña elecciones municipales

Esa es la primera opción votar a la lista creada por el partido; vamos la única que conocemos por tierras ibéricas. La segunda opción consiste en que cada votante tiene 8 puntos para repartir como si fueran las votaciones en Eurovisión. Que Fulano Pérez del partido A me cae mal, pues no le doy puntos, que Mengana López lo hace fenomenal pues 3 puntos para ella; el máximo y así se reparten los 8 puntos entre los que se encuentran en la lista del partido.

La tercera opción es como la segunda pero repartiendo los 8 puntos entre candidatos de varias listas y ojo porque no tienes que darle los puntos al cabeza de lista si no a quién tu quieras de los que forman parte de la lista.

Llegamos a la cuarta posibilidad. Combinas puntos con candidatos de varias listas pero marcas una lista como tu preferida. Ahora bien dentro de esa lista hay candidatos que no te convencen pues los tachas para indicar que el voto a esa lista no se aplica a esas personas sino al siguiente candidato no tachado según el orden de la lista.

Hay que admitir que esto es como rellenar una quiniela, hay tantas opciones que uno tiene que pensárselo bien antes de rellenar las papeletas. Pero definitivamente ¡vale la pena!

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