Joven, pero nada inocente |
Portada » Cultura » Cine » Joven, pero nada inocente

Joven, pero nada inocente

Por Raúl Huerga , 3 Noviembre, 2014

Entrevista a David González, escritor del libro Jóvenes Inocentes

Por Raúl Huerga

David González es un joven escritor, guionista y director Español que acaba de publicar el primer libro de su trilogía Jóvenes Inocentes.

Me reúno con él a las cinco de la tarde en un pequeño café de Sants. Tras unos sorbos de café y algo de charla trivial para aplacar los nervios, pongo en marcha la grabadora:

David Gonzalez Barbadilla

David Gonzalez

Raúl Huerga: Empezaremos con algunas preguntas para que nuestros lectores te conozcan mejor. Por ejemplo, ¿qué escritores lees habitualmente? ¿Admiras a alguno en especial?

David González: Considero una inspiración a J.K. Rowling, ya que gracias a sus libros me enganché a la lectura y decidí finalmente empezar a escribir. Stephen King es, en algunos aspectos, un gran referente, aunque tiene libros que me gustan mucho y otros que se me han hecho muy pesados.; tiene un estilo demasiado lento y basado en la descripción.

R: ¿Cómo decidiste empezar a escribir?

D: Empecé con 15 años. Desde pequeño disfrutaba analizando películas, sus defectos, sus aciertos, y empecé a escribir mis propios guiones con las ideas que se me ocurrían. Por supuesto que eran guiones jóvenes e inexpertos. Hace relativamente poco tiempo que he empezado a escribir cosas más serias, y se podría decir que mi primera obra adulta ha sido Jóvenes Inocentes.

R: ¿Cuánto tiempo dedicas a escribir?

D: Mucha gente me lo pregunta. Hay días que escribo más de tres horas seguidas, y otros días no soy capaz de escribir nada en condiciones. Intento obligarme un mínimo diario, pero dependo mucho de la inspiración. Con algunos guiones he estado meses sin escribir, y luego he terminado dos en una sola semana.

R: ¿Escribes para alguien, o sólo para ti?

D: No considero que escriba para nadie, sólo pretendo escribir las ideas como las siento, intentando que me guste a mí. A veces escribo cosas que sólo leo yo. El primer libro que publiqué, que guardo prácticamente en secreto, lo considero un fracaso. Intenté dirigirlo a la gente y cometí el error de no profundizar en muchos detalles.

R: ¿Cuántas obras tienes publicadas? ¿Y escritas?

D: Tengo dos ya publicadas, y escritas tengo las dos últimas partes de Jóvenes inocentes y dos nuevas novelas: Sea Boys y Mujer Satánica. Espero publicarlas a lo largo de este año y el próximo.

R: ¿Qué prefieres, trabajar con una Editorial o autopublicación?

D: Una editorial siempre llega a más público y puede hacer tu libro más grande. Pero siempre tienes que pedir permiso para cualquier tipo de promoción o cualquier propuesta que recibas referente a tu libro. La autopublicación siempre es más limitada, pero te permite llevar el control sobre todo lo relacionado con el libro y su promoción. Prefiero la editorial, que es más profesional y te da más seguridad.

R: ¿Qué problemas encuentras al trabajar con una editorial como escritor novel?

D: Han intentado cambiar el nombre a mis personajes, incluso eliminar alguno de ellos o modificar la trama. Me negué en rotundo a cambiar nada de eso, para mí es más importante la integridad de mi historia que el hecho de que la publique A o B. Puedo aceptar consejos y sugerencias, pero tratándose de mi obra, creo que soy yo quien debe decidir cómo debe publicarse.

R: Hablábamos hace poco de la promoción: ¿Cómo promocionas tus obras?

D: Sobre todo en redes sociales. El boca a boca hoy en día es muy importante. Facebook, Twitter… La editorial realiza algo de mailing, pero yo personalmente me he tomado muy en serio la promoción de mi libro en internet, y mucha gente que me ha ayudado. Youtube también es una gran opción: gracias al tráiler que he rodado basado en mi libro he recibido muchos mensajes de otros países preguntándome donde adquirir mi libro.

R: ¿Algún consejo para nuevos escritores?

D: Sobre todo que sigan adelante. Diga lo que diga la gente, si tú tienes fe en ti mismo y crees en lo que haces, sigue adelante y no te des por vencido. Insiste mucho, ya que es un mundo difícil y hay que abrirse paso a base de insistencia.

R: ¿Consideras que está el mercado saturado?

D: No creo que el mercado esté saturado. Hay algunas editoriales que sólo aceptan obras de escritores conocidos, mientras que hay muy buenos nuevos escritores que tienen cosas maravillosas que contar y que no reciben oportunidades por parte de las mismas. Entre tú y yo, he leído obras de autores muy conocidos que me han aburrido profundamente. Siempre hay sitio para el talento.

R: ¿Crees que existe un tapón, una barrera de entrada, por parte de las editoriales?

D: Tienes que ser conocido, o estar haciendo mucho ruido. Las editoriales se mueven por números, sólo les importan las ventas y no la calidad de lo que se escribe. Es como cuando un actor está de moda y lo meten en todas las películas, aunque el papel no esté hecho a su medida.

R: ¿Crees que Jóvenes inocentes será tu gran obra, o hay margen de mejora?

D: Creo que sí lo será. Está teniendo una repercusión enorme en la red. He recibido muchos comentarios, tanto buenos como negativos, referentes a mi estilo y a la crudeza de la historia. Me gusta escandalizar, pero no escribo sólo por eso, quiero concienciar de que el tráfico humano de chicos es un problema real, que existe, y esta es la única forma de que la gente se entere: si no haces ruido, nadie te hace caso.

R: En tu libro tratas un tema muy peliagudo, la prostitución de menores;¿tienes miedo a la reacción de algunos sectores?

D: Cuento con ello. En mi libro critico mucho a ciertos estamentos: iglesia, políticos… Pero no cuento nada que no sea real, que no haya sucedido realmente. Creo que es importante que el libro tenga repercusión, y contra más ruido haga, aunque sea a base de críticas y polémicas, a más gente llegará. Me gustaría que se me recordara como el chico que escribió aquel libro tan fuerte que decía las cosas tan claras. Mi libro es una historia de denuncia social y eso es lo que busco.

R: Acabas de rodar el corto del primer libro de la trilogía, ¿cómo ha sido dirigir tu propio libro?

D: Una locura. Sin medios y sin presupuesto hemos conseguido un corto muy fiel al libro. El equipo se ha involucrado plenamente y me ha apoyado desde el primer día. He sufrido mucho en algunas escenas “complicadas”, pero ha salido todo muy bien. Reducir un libro a quince minutos es muy difícil. Cuando estaba adaptando el guión creía imposible concentrar la trama sin que se perdiera la esencia, pero finalmente estoy muy contento con el resultado.

R: Has dirigido otros cortos anteriormente, ¿siempre escritos por ti?

D: Dirigí una serie por internet, escrita por mí, y algunos cortos independientes. No era algo tan profesional como con jóvenes inocentes, en el que hemos realizado un casting y hemos buscado los mejores actores para interpretar la historia.

Portada de Jóvenes Inocentes

Portada de Jóvenes Inocentes

R: ¿Cuándo vamos a poder ver el corto?

D: Estamos esperando a presentarlo a diversos festivales, por lo que tenemos que adaptarlo a las diferentes normas de cada uno, y tendremos que realizar varias versiones. Es difícil que podamos verlo antes de final de año. Ojalá.

R: La obra es impactante, fuerte y no deja a nadie indiferente. ¿Qué reacción esperas en los festivales con tu corto?

D: Prefiero que la gente salga del cine sin poder terminar de verla debido a su crudeza, a que salgan pensando que es uno más.

R: Habrás tenido que suavizar muchas escenas, ¿verdad?

D: Me daba mucho miedo meter la pata en ese aspecto. Ninguna escena podía superar los 2 minutos, y debía encontrar la manera de dar a entender muchas cosas, sin que se viera de forma explícita todo lo que mi historia cuenta: torturas, violaciones, asesinatos… Hemos intentado que sea la trama la que impacte al espectador, y que la tensión de las escenas le lleve a sentir e imaginar la violencia, la pasión…

R: ¿Cuál es tu siguiente proyecto?

D: Me han surgido muchas cosas inesperadas tras realizar este corto: estoy terminando la segunda parte de la trilogía, y he tenido que pedir un aplazamiento para poder hacer frente al aluvión de peticiones que tengo ahora. Empezaré a trabajar en el proyecto de Stan, un amigo y colaborador que me ayudó a producir Jóvenes inocentes, que está realizando su propio largometraje. Y pretendo presentar dos novelas más este año, mientras trabajo en las versiones del corto para los festivales.

R: ¿Tienes previsión de rodar el largometraje de jóvenes inocentes?

D: Cuento con ello. He recibido una propuesta desde Venezuela para rodar allí su propia versión, pero espero poder rodar en España antes de eso. Sinceramente, creo que por impacto social acabará llegando la oportunidad.

R: ¿Cómo imaginas la película?

D: Ya hay un guionista trabajando en adaptar el guión para hacer tres películas, una por cada libro de la trilogía. La primera duraría unos 100 minutos aproximadamente. Hemos valorado la opción de realizar una miniserie, pero creo que comprimir demasiado la historia puede llevar a que no se entienda. Una opción sería realizar alguna serie de 8 capítulos al estilo de las series americanas, pero lo importante es la fidelidad a la historia.

R: ¿Temes a la censura?

D: No pretendo que se haga la película exactamente igual al libro. Quiero que se centre en la historia, en lo que se cuenta, no me importa que se pierdan las imágenes más fuertes, mientras que se respete el alma del libro y se consiga transmitir el impacto de cada escena.

R: ¿Hay alguna cosa que quieras destacar sobre el rodaje? ¿Algo que te haya impactado o sorprendido?

D: Hubo una escena… Teníamos una mesa de cristal muy inestable, y la escena que se hacía sobre ella me preocupó muchísimo. Estaba allí viendo como el actor se hacía daño de verdad, y él me decía “no cortes David”… su entrega me conmovió, pero realmente sufrí. De hecho, cuando acabamos la escena tenía todo el borde de la mesa marcado en el estómago.

R: Empezaste a estudiar arte dramático pero lo dejaste por escribir y dirigir. ¿Disfrutas más con esto?

D: Sin duda. Todo empezó en nuestra serie que rodamos para internet. Empecé actuando, aunque también escribía el guion, y me di cuenta que no podía estar por todo. Probé un día a ponerme detrás de la cámara, y desde entonces no he podido ponerme al otro lado de nuevo. Prefiero estar detrás, y conseguir que la cámara capte la escena tal como yo la imagino. No he terminado aún mis estudios de guion y dirección, pero gracias a miembros del elenco más experimentados he sacado adelante este proyecto con muchísima profesionalidad.

Apago la grabadora, y tras diez minutos de conversación en los que David me confiesa algunos secretos del rodaje y comparamos gustos literarios y cinematográficos, nos despedimos con un apretón de manos.

Si os ha picado la curiosidad, podéis encontrar su libro en Editamás, y aquí podéis ver el tráiler del corto.

 

Por Raúl Huerga. @rhuergab

Deje un comentario