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Goodbye Ireland, ciao Italia

Por Fermín Caballero Bojart , 11 mayo, 2014
Kittel con el maillot rojo rebasa en la recta final a sus rivales. Foto: D'Alberto - LaPresse

Kittel con el maillot rojo rebasa en la recta final a sus rivales.
Foto: D’Alberto – LaPresse

Sin embargo los romanos conocían Hibernia. La Tierra del Invierno, que salvo por su deforestación, el paisaje se ha mantenido fiel a su clima oceánico. No se conocen serpientes en la isla y ha sido la multicolor del Giro quién ha recordado a los irlandeses que se puede montar en bicicleta mientras llueve. Torrencial o cálidamente, por que el sol siempre vuelve a la isla Esmeralda.

Pero los vikingos si llegaron a Armagh, ciudad de la que partía la tercera etapa del Giro, con final en Dublín. Con 187 kms por delante, los corredores pretendían superar el miedo escénico de los vientos, las lluvias y los embudos. Rostros e impermeables esperaban el inicio nerviosos, tal como sucediera ayer, y la primera escapada no tardó en llegar. Fue en el km 7 con Yonder Godoy (Androni Giocattoli), Maarten Tjallingli (Belkin), portador del maillot azul de líder de la clasificación de la montaña (fue verde hasta 2011), Miguel Ángel Rubiano (Team Colombia), campeón de Colombia en ruta de este año y Gert Dockx (Lotto-Belisol), con una ventaja de 40” sobre el brasileño Rafael Andriato y 3 minutos sobre el pelotón.

Unido el brasileño al grupo, resurge de la fría lluvia un nuevo perseguidor. El italiano Giorgio Cecchinel (Neri Sottoli) les alcanza justo antes de superar la primera cota de cuarta categoría. Por detrás Orica mantiene la cabeza del pelotón, que a 167 kms de meta es informado de la ventaja de los escapados: 5’40”. Alcanzadas las dos cotas, en las que pasa Marteen, el holandés de maillot azul, en primer lugar, comienza a descender la diferencia entre los escapados y el pelotón. Orica quiere evitar sorpresas porque la maglia rosa solo tiene una ventaja de 1’03” sobre el mejor de los escapados.

Persiste el viento y la lluvia a 11° que tanto disgusta a los corredores. No terminan de aclimatarse, con el baile de prendas, a la salida de un sol juguetón. Se dejan caer los aguadores para subir los avituallamientos. Los gregarios tiran de la serpiente. Las locomotoras repostan. Y a 100 kms de meta la diferencia sigue menguando. Se suceden los relevos durante el banquete. Los escapados son advertidos; aprovechan para aumentar el ritmo. Vuelve la lluvia.

Astana, Katusha, FDJ y Movistar se relevaban tratando de disminuir de nuevo los 4 minutos que el quinteto había vuelto a coger. Apretaban los franceses de FDJ.fr. Cuando a falta de 60 kms se produjo una caída masiva. Afectados los Lampre y Astana, tratan de recuperar terreno escudados entre los coches de la caravona del Giro.

Los escapados ya no relevan con tanta frescura y el pelotón coge fuerza. Velocidad. Los relevos de los equipos recortan medio minuto en diez kilómetros a los fugados. Una nueva caída desmonta el pelotón a la salida de una glorieta a 34 kms de meta. De nuevo se rehace la carrera. Cesa la lluvia. El pelotón se parte y los primeros ya ven el horizonte a los 5 valientes de la jornada que a 20 kms de meta solo conservan un minuto de ventaja.

Avivado el ritmo de pelotón, comienzan las escaramuzas rozando los 50 km/h, lo que hace que los escapados queden a tiro de sprint. Avenidas amplias y despejadas primero; calles cortas, estrechas y húmedas, después. Sin demasiados dublineses, concentrados en la llegada, pero suficientes como testigos de la muerte lenta y amarga de los fugados. Estrategias de vértigo. Cannondale preparando la volatta a Elia Viviani, Sky a Boasson Hagen para lanzar al británico Ben Swift y Giant-Shimano al anfitrión del cumpleaños, el maillot rojo de la regularidad, Marcel Kittel.

Y de nuevo la recta final. Donde la maglia rosso passione de Kittel había sido rebasada por los invitados a una fiesta de cumpleaños que el alemán de Giant no se quería perder. Pero una arrancada de verdadera potencia y aceleración, digna de un regalo sorpresa, hizo que los invitados quedaran anulados por la derecha, por una nube roja y veloz que les quitó el caramelo de la boca. Más allá del agotamiento, el vencedor se arrojó al suelo buscando el aliento que le había robado la fiesta. Kittel, recuperada la vida, volvió a ganar la etapa el día de su 26 cumpleaños.

Termina la aventura irlandesa con la maglia rossa en manos de Michael Matthews. Mañana jornada de largo viaje hasta la costa adriática donde el martes se reinicia en tierras de Bari la carrera. Allí el tiempo cambiará. A los ciclistas les esperan temperaturas máximas de 26 ° y 121 kms entre Giovinazzo y Bari, con un circuito final de 8,3 kms al que habrán de dar 8 vueltas.

Clasificación de la tercera etapa:

1 Marcel KITTEL GER GIA 4:28:43
2 Ben SWIFT 

3 Elia VIVIANI
4 Davide APPOLLONIO
5 Nacer BOUHANNI
6 Edvald BOASSON HAGEN 

7 Roberto FERRARI
8 Edwin Alcibiades AVILA VANEGAS
9 Giacomo NIZZOLO
10 Tyler FARRAR 

General:

1 Michael MATTHEWS AUS OGE 10:06:37

2 Alessandro PETACCHI ITA OPQ +8

3 Daniel OSS ITA BMC +10

4 Luke DURBRIDGE AUS OGE +14

5 Ivan SANTAROMITA ITA OGE +14

6 Svein TUFT CAN OGE +14

7 Pieter WEENING NED OGE +14

8 Rigoberto URAN URAN COL OPQ +19

9 Pieter SERRY BEL OPQ +19

10 Serge PAUWELS BEL OPQ +19

11 Gianluca BRAMBILLA ITA OPQ +19

12 Julien VERMOTE BEL OPQ +19

13 Danilo WYSS SUI BMC +21

14 Cadel EVANS AUS BMC +21

15 Steve MORABITO SUI BMC +21

16 Samuel SANCHEZ GONZALEZ ESP BMC +21

17 Yannick EIJSSEN BEL BMC +23

18 Brett LANCASTER AUS OGE +25

19 Rafal MAJKA POL TCS +26

20 Ben SWIFT GBR SKY +29

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