El huevo de la serpiente |
Portada » Columnistas » Desde mi montaña mágica » El huevo de la serpiente

El huevo de la serpiente

Por José Luis Muñoz , 4 diciembre, 2018

Algunas consideraciones ante el resultado de las elecciones andaluzas que han dejado sin aliento a los politólogos.

Vayamos a lo positivo. Susana Díaz no gobernará su cortijo. El ala más conservadora y derechista del PSOE ha embarrancado en Andalucía. El liderazgo de la que quiso apuñalar por la espalda a Pedro Sánchez termina aquí. Del mismo modo que Hillary Clinton no era la mejor candidata por el partido demócrata, Susana Díaz no era la más idónea por el PSOE corroido por la corrupción y convertido en régimen político.

La derecha no existe en estos momentos en España. El discurso del PP y Ciudadanos se ha aproximado al de VOX y su radicalismo. Vox será clave en una gobernabilidad y ha marcado la estrategia electoral gracias a Susana Díaz, que le ha dado cancha  y a PP y Ciudadanos que han comprado su discurso. Cataluña ha sido central en la campaña andaluza en la que se ha hablado más del independentismo catalán que de los problemas andaluces. El rompe España ha aglutinado a un electorado soliviantado con el discurso nacionalista español. El nacionalismo catalán alimenta el español, y viceversa.

La ausencia de centro en España tras este brusco viraje a la derecha de los partidos que se autoproclamaban centrados será fundamental para que el PSOE, que ha perdido en Andalucía  su feudo, gane unas posibles elecciones generales y gobierne con el apoyo de Unidos Podemos,a no ser que el movimiento de voto en toda España siga la deriva andaluza, que puede ser.

Adelante Andalucía ha fracasado. La confluencia de Izquierda Unida y Podemos, una vez más, ha restado en vez de sumar. Algo está fallando en el discurso de la izquierda cuando su electorado no compra su discurso. La perdida de 300.000 votos es un fracaso sin paliativos. El partido a la izquierda del PSOE no ilusiona.

No deja de ser preocupante que los escaños que ha perdido el PSA sean los mismos que ha recibido VOX. Se está produciendo en España el mismo fenómeno que en Europa. Los trabajadores ya no votan izquierdas sino que besan la bota que los aplasta y culpan de todos sus males a los migrantes, los nuevos judíos. Ahora sólo falta que eclosione el huevo de la serpiente y nazca un nuevo Adolf Hitler.

Deje un comentario