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El ataque de los zombies

Por Silvia Pato , 10 diciembre, 2014

Entre los nativos digitales, la vida online y la obsesión por las autofotos, era cuestión de tiempo que, en una época en la que las modas cinemotográficas y literarias vuelven a propiciar las historias protagonizadas por los muertos vivientes, se utilizara tal acepción para denominar a aquellos que padecen cierto problema con el uso de Internet: los zombies tecnológicos.

El resultado de un estudio reciente de la Agencia Informativa de la Universidad de Monterrey (UDEM) alerta sobre la cantidad de jóvenes que se comportan como autómatas al moverse por el mundo. Con sus cabezas hacia el suelo, su dificultad para la oratoria y la incapacidad de mantener relaciones interpersonales cara a cara, van extendiendo un hábito que, en ocasiones, termina convirtiéndose en un serio problema psicológico.

ZombiesOnEarthAlgunos investigadores, bastante optimistas, aventuran que, si esto sigue así, dentro de un siglo o dos, los humanos podrían comunicarse telepáticamente, al haber perdido del todo la necesidad de hacerlo de modo oral. Seguramente otros pequemos de pesimistas, pero si esa alienación sigue incrementándose, resulta difícil creer que terminaremos desarrollando esas otras capacidades.

El peligro nos lo han advertido miles de veces los profetas de la ciencia ficción. Si dejamos a las máquinas pensar por nosotros, acabaremos estando a su merced. Si utilizamos las máquinas para realizar nuestras reflexiones y resolver absolutamente todos nuestros problemas, seguramente, en vez de más inteligentes, lo seremos menos.

¿Cómo vamos a ejercitar la memoria si recurrimos para todo a un ordenador?

La proliferación de las aplicaciones que sirven para saber dónde hemos dejado aparcado el coche es un ejemplo de ello. Es posible escuchar opiniones de lo más variopintas, e incluso tropezarse con el que cuenta orgulloso cómo fotografiaba su vehículo o usaba el Google Maps antes de instalar una de esas nuevas apps. Y lo más curioso es que lo cuentan como si tuviera más mérito tomar esa fotografía que tener buena memoria. Más aún, se está llegando a un punto en el que quien, en su cotidianidad diaria, utiliza su memoria a menudo es tildado de idiota o anticuado, presa fácil para un zombie tecnológico.

¿Nos hacen realmente más inteligentes los ordenadores y los teléfonos móviles o muchos usuarios se creen más inteligentes de lo que son precisamente por saber utilizar una tecnología que cada vez es más sencilla, intuitiva y que un crío fácilmente puede aprender?

La última moda de las autofotos es bastante representativa de toda esta historia: los donut selfies. En una nueva vuelta de tuerca en el mundo del exhibicionismo virtual, nos encontramos videos en los que uno se graba a sí mismo, con un recorrido de 180º con la cámara, sin cortes, en una sola toma, para subirlos a Youtube y compartirlos después en las redes sociales.

¿En serio alguien piensa que podemos acabar siendo telépatas?

Es el uso que hacemos cada uno de nosotros de nuestras máquinas el que contribuye a incrementar nuestro conocimiento y el que nos convierte en seres plenamente vivos y no en muertos vivientes tecnológicos. Es bien simple, mientras unos pasan horas compartiendo memes en las redes sociales, otros disfrutamos comentando en las mismas programas como Órbita Laika. Seguramente, habrá que sufrir el ataque de los zombies de vez en vez, pero cada cual es libre de elegir qué camino tomar.

Son nuestras elecciones diarias las que nos convierten en lo que somos.

Son nuestras elecciones diarias las que nos conducen hacia aquello que escogemos ser.

Una respuesta para El ataque de los zombies

  1. Gilbert Responder

    11 diciembre, 2014 a las 8:04 pm

    Cariñosamente, respecto al uso de zombi, tal como lo hace usted, no se ajusta a lo que se entiende como zombi en Internet.

    En puridad, un zombi es una figura legendaria propia de las regiones donde se practica el culto vudú. Se trataría de un muerto resucitado por medios mágicos por un hechicero para convertirlo en su esclavo.

    Por extensión, ha pasado a la literatura fantástica como sinónimo de muerto viviente. Así define Wikipedia a estos seres. Hoy, sabemos que son leyenda.

    Con todo, hay un sitio donde están tomando vida, Internet. Y lo hacen por medio de las botnet: red de ordenadores zombies.

    El propietario, una vez que ha caído en estas redes, no es el único que maneja su ordenador. Nada de eso. Hay una o más personas que se lucran con la información que almacenamos en nuestro ordenador.

    El procedimiento es el siguiente:

    1. Un hacker crea un virus que introduce en la Red. Suele alojarlo en páginas de dudosa seguridad.
    2. Es en estos espacios webs donde se produce el contagio. El virus hace casi todo el trabajo. Se encarga de descargar en el pc que ha visitado la página mencionada un bot, software perjudicial para nuestro pc y que lo conecta a una red de ordenadores zombies.
    3. El proceso para el creador de la iniciativa, el botmaster, es rentable. En poco tiempo tiene bajo su control a decenas de miles de ordenadores de los que puede obtener cualquier dato. Tal es el volumen de información al que puede acceder que puede conocer nuestros datos bancarios y hacer con ellos lo que le plazca. El daño depende del botmaster ataques a webs, spam, llegando incluso a comprar con su dinero
    4. La solución no es fácil. Todo lo contrario, más bien complicada. Y es que caer en una botnet está motivado en la mayoría de los casos por fallos de seguridad en los sistemas operativos y en los navegadores más habituales. En la red hay que ser desconfiado.

    Por el resto, su artículo es simpático.

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