Comic-Con 2014: Diario de un adicto al cine |
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Comic-Con 2014: Diario de un adicto al cine

Por Emilio Calle , 3 Agosto, 2014

8ydfyglNacida en 1970 como una convención anual de aficionados al cómic (aunque ahora ya también abarque cine y videojuegos), la Comic-Con de San Diego se ha convertido en un insalvable referente a la hora de conocer y hasta evaluar los acontecimientos más importantes que se presentan frente al público. No hay ningún territorio de prueba tan peligroso como esa reunión. Puede que en los festivales de cine (incluyendo los dedicados a géneros muy concretos), a veces demasiado lastrados por los amantes de los dogmas, se determine el futuro de una película, aunque los canales de distribución ya están demasiado controlados como para que se escape nadie sin permiso, y hasta supuestos “sleepers” como “Sharknado” (Anthony C. Ferrante, 2013) suelen responder a estudios de mercado muy calculados. Pero nada hay tan temerario como poner frente a los verdaderos fans de sagas, géneros o personajes cualquier novedad en torno a sus cultos. No perdonan. En 1989, DC cómics somete a votación si Robin debe morir. Dos números de teléfonos determinaban el destino del “chico maravilla”. Y perdió. Así que fue asesinado por el Joker (y de una forma nada piadosa, el ensañamiento daba escalofríos, alguien de la editorial se la tenía jurada). Y cómo no recordar el recibimiento por los apasionados seguidores de “La Guerra de las Galaxias” (George Lucas, 1977) le dedicaron a Jar Jar Binks. Lucas lo borró a toda prisa de las siguientes entregas (total, él no escribe guiones, tan sólo diseña catálogos de “merchandising”), y la cosa llegó a tales extremos que incluso empezó a circular por la red un video (que cualquier puede visionar en YouTube si tiene ganas de un poco de refrescante catarsis) con la muerte de tan insultante personaje (y para qué negarlo, ver cómo se despeña por unas cataratas tiene algo de justicia poética). Con La Fuerza no se juega. De no haber rectificado, Lucas hubiera firmado (y filmado) su suicidio artístico.
Y en esta ocasión, la Comic-Con ha superado todas las expectativas, en una progresión que la están convirtiendo no ya en el más importante escaparate para los aficionados al cine (que es lo que aquí nos interesa), y no sólo al más comercial. Es una verdadera celebración para aquellos que lo que más aman se halla en el territorio de la ficción.
Intentemos rescatar lo más comentado de este año.
Ni que decir tiene que se esperaba cualquier novedad con respecto a “Juego de Tronos” (60.600.000 millones de entradas en Google) y su esperadísima quinta temporada. Pero esta serie está siempre cercada por el pánico a los “spoilers”. Además de presentar a algunos actores nuevos (lo cual no como no decir nada), los productores decidieron regalar a los asistentes con un breve vídeo de “bloopers” o “tomas falsas” de la temporada que acaba de terminar. Pues ni por esas se libran de la histeria. Aunque fue muy celebrado por sus más acérrimos seguidores, en cuestión de minutos se centuplicaron los avisos. El video está lleno de “spoilers”, y en este caso las alarmas están del todo justificadas. Puede que no sean más que un puñado de imágenes de actores equivocándose o haciendo bromas. Pero como no hayas visto hasta el último capítulo, te vas a llevar más de un susto, incluyendo desenlaces que ni siquiera sospechabas. Cuesta mucho imaginar hasta dónde será capaz de llevar George R. R. Martin (autor de los libros en las que se basa, y también de parte de los guiones), que aprovechó el encuentro para anunciar que abandona un poco la serie para retomar la escritura de una nueva novela sobre las intrigas en los Siete Reinos. Es todo un lujo estar asistiendo a cómo se crea una de las páginas más sorprendentes en la historia de la televisión y de la literatura fantástica, transitando juntas y de manera simultánea. Hagan sus apuestas. El Trono aún está en juego. Y el maestro Martin tiene la llave que abre todas las sorpresas.
Con igual expectación se aguardaba lo que había preparado el equipo de producción de “Batman v Superman: Dawn Of Justice”, de nuevo con Zack Snyder, y su ampuloso estilo, buscando reventar las taquillas. Sin embargo, se produjo un imprevisto durante la proyección de las primeras imágenes para un grupo de selectos elegidos. O quizás no, y todo fuera una maniobra deliberada de los publicistas. En cualquier caso, alguien logró saltarse la seguridad (que por lo visto no era poca) y grabó con un móvil esos exclusivos segundos, y el mundo entero pudo ver la primera aparición de ambos superhéroes, en la oscuridad, en un silencio roto sólo por los gritos de los aficionados, mientras ambos se van acercando en actitud nada amigable. Los esquivos rumores que aseguran que se está rodando una revisión del cómic de Frank Miller “Batman: The Dark Knight Returns “ cobran algo más de fuerza, aunque lo más probable es que sea un batiburrillo sacados de distintas fuentes. Pero esperemos que de ser así, Snyder haga algo más que calcar ilustraciones, como ya hiciera en esa aberrante adaptación de “Watchmen” (y sus sucesivas e interminables “extended versions”, que no hacían más que empeorar esa herejía contra Alan Moore).
El propio Frank Miller tuvo su buena dosis de protagonismo propio. Se presentaron diversos adelantos y pósters de “A Dame to Kill For” (Frank Miller y Robert Rodriguez, 2014), secuela de “Sin City”, que el propio Miller dirigió en 2005, adaptando su brutal cómic a la gran pantalla. Y aquí no hay término medio. A los que le gustó la primera entrega, ya tienen asegurado que la película será bastante más radical que la primera. Y los que detestaron esa mezcolanza de colores, a medio camino entre la animación y la imagen real, no deben ni acercare a la sala. Lo más curioso es que del torrente de fragmentos que ya se han podido ver, con la ingente cantidad de violencia, sexo y locura con la que se nos ha presentado, una de sus intérpretes ha cobrado un protagonismo inesperado. La misteriosa belleza de Eva Green anda causando estragos. Y su imagen ha tenido que ser retirada de varias marquesinas. Los puritanos siempre están de guardia. Por fortuna, no les dejan entrar en la Comic-Con.
Otras dos sagas vinieron a lucirse, pero llegaron desarmadas. Por un lado, se presentó oficialmente “El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos”, y como gran regalo la distribuidora estrenó un nuevo cartel de la película, con la supuesta maravilla de ver como el dragón Smaug destroza una ciudad. Había mucho con lo que impresionarse como para atender al ya un poco cansino (por épico que sea) empeñó de Peter Jackson de acabar de una vez por todas de contar “El Señor de los Anillos” (y quién sabe si ya en pleno ataque de adaptaciones no termine filmando “El Silmarillion”). Y por otro, se pudieron ver retazos muy dispersos de “Los juegos del hambre: Sinsajo-Parte 1”. Si ese es el material más espectacular con el que cuentan para entrar en liza, mal asunto. Aún sin tráiler, hasta el primer “teaser” es un canto al bostezo. Por cierto, y retomando momentáneamente las hazañas de Peter Jackson, se anunció que King Kong volverá al cine en “Skull Island”, que nos contará las andanzas del gigantón antes de descubrir que al igual que los caballeros, los gorilas también las prefieren rubias.
Y monstruos hubo de sobra. Más dinosaurios nos esperan en “Jurassic World”, aunque lo único que llevaron a la Comic-Con fue un cartel (dibujado) con un velociraptor tirando a enclenque subido en el armazón de un coche tirando a utilitario del montón (eso sí, al fondo, muy, muy lejos, algunos helicópteros vuelan transportando lo que parecen ser dinosaurios con algo más de entidad y tamaño). Y habrá “Godzilla 2” aunque sus productores tan solo trajeron a la convención la noticia, pero se arriesgaron y  adelantaron que el argumento versa sobre monstruos que luchan contra monstruos, así que la originalidad está servida.
Una de las presentaciones más ovacionadas fue la del cartel completo de “Los Vengadores 2: la Era de Ultrón”, una impresionante ilustración de Charlie Wen, Ryan Meinerding y Andy Park, de la que ya se habían visto pequeños fragmentos. Pero el resultado final es apabullante. Y de lejos, lo más notable en el incontable montón de adaptaciones de superhéroes que se avecinan. Vayan sacando capas y mallas.
Y me gustaría acabar con dos películas, que no dudaron en mostrar sus mejores cartas. Para mí, las dos grandes promesas del evento.
La primera, “Tusk”, el nuevo trabajo de Kevin Smith, un director demasiado errático, el cual, pese a sus muchos aciertos, no acaba de hallar un trabajo donde pueda aunar a la perfección toda su inventiva. O quizás sí. Porque basta con ver el tráiler de “Tusk” presentado en la convención para saber que nos hallamos ante una película muy personal de Smith, mucho más que cualquier otra anterior (y no se puede negar que nadie le pone cortapisas para rodar lo que le apetece), una propuesta formal y narrativa tan arriesgada con la que quizás logre reinventar su obra. O terminar de enterrarla.
Y desde luego, y alzándose como la gran triunfadora de la Comic-Con de este año (y aquí parece que todo el mundo coincide), la presentación de “Mad Max: Fury Road”, dirigida (gracias a los dioses del cine) por George Miller, dueño y señor de la trilogía anterior (el cual ha logrado mantenerla en su feudo pese a los muchos intentos de arrebatársela). Y para aquellos que nos encanta la saga (a los que se unen aquellos a los que, como yo, Miller les parece un director extraordinario), el tráiler no podía ser mejor. Una verdadera maravilla. Deslumbrante. Curiosamente, una gran fan de las películas anteriores me hizo una observación muy interesante. Si alguien que no conociera las desventuras de Max viese este tráiler, ¿iría a ver la película? Incluso pese a mi entusiasmo, tuve que reconocer que lo más probable es que no. Lejos de los avances habituales, este tráiler oculta más de lo que desvela, si es que desvela algo. Seguro que vendrán otros donde se aclare algo de lo que se contará en este nuevo viaje a un mundo muerto, poblado de moribundos. Pero estamos en la Comic-Con. Aquí nadie viene engañado. Y esos tres minutos de tráiler está tan plagados de la poderosa narrativa visual de Miller, tan llenos de referencias a sus otros trabajos como repletos de nuevos alardes, que cuesta salir de ese universo que siempre ha creado con singular mirada maestra.
Y así fue como terminó la Comic-Con de este año.
Dejando al personal loco por ver cine. Mucho, mucho cine.
Como no podía ser de otra manera.

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