A falta de sol |
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Prometeo

Prometeo

En aquellos tiempos en los que los dioses andaban todavía de correrías por este mundo, sucedió que el titán Prometeo, considerado amigo de los hombres, quiso hacer engaño al todopoderoso…

Correr

Correr

Aunque la memoria no es tan fija y esclerótica como nos empeñamos en creer, más bien es plástica y se va modelando con el paso de los años, dando forma…

La envidia de los vagos

La envidia de los vagos

Dicen que la realidad supera a la ficción y, al paso que vamos, hasta a la ciencia ficción se queda obsoleta de un día para el que le sigue. Debo…

El exceso

El exceso

Pasados ya los fastos de la Semana Santa, nos llevará unos días recuperar la rutina habitual de los sentidos, saturados por una amalgama de impresiones. El oído tardará en librarse…

Legión infantil

Legión infantil

Mañana de trabajo, de formularios y papeleo, de dejar los ojos en la pantalla del ordenador, de ocupación un poco autómata, sin emoción. La vida es eso que pasa mientras…

Hacer mudanza

Hacer mudanza

“En tiempo de tribulación no hacer mudanza”, decía San Ignacio de Loyola. Pero, en esto de las mudanzas, el hombre propone y el de la furgoneta dispone. Este fin de…

Y yo me iré

Y yo me iré

La semana pasada hablamos de las campanas que marcan con su toque el transcurrir del tiempo. Ese tiempo fugaz e inaprensible y escurridizo que, al contrario que el caminante que…

¿Por quién doblan las campanas?

¿Por quién doblan las campanas?

“La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti”. Esta cita de John…

Defensa de la diferencia

Defensa de la diferencia

Ninguna de las hojas de los árboles de las que este otoño se ha deshecho en ritual genocidio era igual a otra, aunque todas ellas compartieran el mismo designio. Ni…

Hacer los deberes

Hacer los deberes

Sigo hablando de crecer, de llegar al menos hasta nuestra altura y, mejor aún, llegar un poco más, traspasar nuestros límites, superarnos, pero nunca quedarnos ni un centímetro por debajo…