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39 cafés y un desayuno de Lidia Herbada

Por Begoña Caballero , 10 Octubre, 2014
39 cafés y 1 desayuno - Imágen by Editorial Espasa

39 cafés y 1 desayuno – Imágen by Editorial Espasa

Una divertida novela en la que las nuevas tecnologías son las grandes aliadas de Amélie, la hermana de Martina, en una misión algo complicada y especial: buscar al hombre casi perfecto que llene de vida a Martina. Que le haga sentir las mariposas en su estómago, hacerla vibrar, reír  y sentir qué es el amor de verdad, a la vez que ser “culpable” de crear ese brillo que los ojos adquieren cuando se está con quien es su media naranja.

Una labor un tanto complicada que le hará dedicar “tres horas” al día para encontrar al hombre adecuado en las páginas de contactos. Candidatos de todo tipo que ella tendrá que filtrar como al café, para que, cuando llegue el momento, Martina se quede con el más exquisito de todos, tras tomar varios cargados, descafeinados, cortados o espesos.

Ficha técnica

Autora: Lidia Herbada

Editorial: Espasa

Género: Narrativa

Longitud: 239

Año de publicación: Septiembre 2014

ISBN: 978-84-670-4224-5

Argumento de 39 cafés y un desayuno

Martina es una chica treintañera y a la que el amor no le ha acompañado demasiado. No ha conocido a su media naranja o en este caso “al terroncito de azúcar adecuado” para convertir su café diario en especial y en el mejor que ha probado en su vida. En ese que sea “delicatesen gourmet”.

En las salidas con la “pandilla Popy” no ha conseguido a su hombre ideal y tampoco en su entorno, por lo que su hermana, que la adora, quiere hacerle el regalo más especial del mundo. Y no se trata de “un Ipad, del último disco de Belle & Sebastian, una cámara Leica o un cofre regalo para ir a un Spa”, no, sino que se trata de algo mucho más original e importante: buscar a ese hombre perfecto, “ese adonis griego de ébano”, que la haga la mujer más feliz del mundo. Y para ello, aprovechando que estamos en un momento en el que las nuevas tecnologías y las redes son una parte muy importante en nuestro día a día, se arma de una buena dosis de paciencia, unas gotas de chispa y un ordenador para hacerse un “super Máster” en páginas de contactos, donde algunos nicks como “chulo69”, “soytuamo” o “Terroncitodeazucar” son solo algunos de los que aspiran a convertirse en el mejor café de una Martina muy discreta. Pero no siempre es fácil conseguir la textura adecuada, el sabor preciso, el olor que te enamore o la dulzura deseada. Pero tampoco es imposible, al menos en la vida real. ¿Lo conseguirá o no? Es algo que tendréis que descubrirlo vosotr@s mism@s.

Opinión personal sobre 39 cafés y un desayuno

Se trata de una historia fresca y original, en cuanto al argumento y en cuanto a cómo se enfoca el tema. Divertida porque hay momentos en los que es inevitable que la sonrisa, a veces, y la risa otras, surjan sin darnos cuenta.

Es una novela, en forma de autoayuda o libro de instrucciones a lo divertido, para buscar pareja a través de la red, algo que se palpa con algunos comentarios como “Quiero que a las mujeres que ahora se encuentran en una situación desolada, esta historia les sirva para ver una luz al final de la historia”, una verdadera declaración de intenciones. Se habla en primera persona del plural porque la narradora, la hermana de Martina, que aunque no se sabe exactamente su nombre se podría intuir que puede llamarse Amélie, quiere hacernos a tod@s partícipes de la historia y, otras veces, hace uso de la segunda persona del singular para dirigirse al lector. Estas son, precisamente, algunas de las características que, creo, hacen que la historia llegue como un soplo de aire fresco.

Momentos divertidos en los que fragmentos como “Te llevas una coca cola al ordenador, respiras profundamente, sueltas el aire para buscar relajación completa. De pronto ¡zas!, en la pantalla te asaltan ciertos perfiles de cuerpos Hércules sin camiseta y te preguntas qué hace ese chico en la cocina poniendo morritos con los pezones erectos, pero tu ni caso, has venido a buscar al que te levante de la silla”, que nos hacen visualizar la escena, no sin echarte alguna que otra risa. Diálogos muy amenos en los que llega algún instante en el que te gustaría que continuaran para conocer un poco más a fondo los personajes y sus disparatadas preguntas y respuestas.

Los personajes están bien, en líneas generales, aunque quizás en algún caso se echa de menos que estén algo más definidos. Las integrantes de la “Pandilla Pupy” son muy reales, ocurrentes y saladas y es imposible que no se esboce más de una sonrisa con algunos de sus comentarios. La protagonista, Martina, se gana la simpatía del lector y logra que se le coja cariño por lo ingenua que parece en algunos momentos y por la madurez que muestra en otros, básicamente por cómo va evolucionando a lo largo de la novela. Una evolución lógica y muy bien llevada a cabo. Y en cuanto a la narradora, a mi modo de ver, muy divertida con sus genialidades y sus explicaciones.

39 cafés y un desayuno es un libro muy recomendable y que, además de pasar un rato agradable leyendo algo diferente, también te hace pensar en las cosas (por muy alocadas o complicadas que sean) que puedes llegar a hacer por las personas a las que realmente quieres, tal como afirma su hermana al decir “me voy a convertir en una auténtica cicerone del amor. Saltaré como Robin Hood por prados, treparé árboles y robaré para ella un corazón entregado que le haga sentir que tiene patines en los pies”.

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