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2015 visto desde la Historia

Por Carlos Almira , 25 Diciembre, 2014

El año 2015 se presenta rico en posibilidades. A nivel global y en nuestro país. ¿Se evidenciará una crisis de modelo, una crisis económica, moral, de las instituciones? ¿Para qué puede servirnos (si es que nos sirve para algo) la Historia, el análisis de otros momentos de ruptura o transformación profunda ocurridos en el pasado?
La actualidad, sobre todo la actualidad política y económica suele enfocarse desde las propias preferencias y valores ideológicos. El enfoque ideológico, quizás en cierta medida inevitable, no debería sin embargo ser tan fuerte que nos impidiera un ejercicio de reflexión, incluso de imaginación, sobre las posibilidades del presente. Yo creo que el presente no está casi nunca predeterminado, que ofrece distintas posibilidades de desarrollo, una buena parte de las cuales, si no todas, pueden vislumbrarse en la actualidad. Creo que la Historia, no entendida como el relato justificador de las propias opciones sino como el acontecer del pasado (el pasado, si lo es, sigue aconteciendo siempre), sirve entre otras cosas, para aguzar nuestra reflexión y nuestra imaginación sobre el presente en el que estamos sumergidos. Esto sería bueno incluso aunque, al final, no pudiéramos convertir ese saber en acción y el presente nos arrastrara (como le ocurría al Emperador Filósofo, Marco Aurelio, cuando reflexionaba sobre su época). Aunque los problemas a los que nos enfrentamos no tuvieran para nosotros, solución (por nuestras limitadas capacidades individuales y colectivas), el poder imaginarlos con audacia, con fuerza, sería ya bueno puesto que somos hombres y no autómatas.
Quiero desarrollar aquí un ejemplo de cómo la Historia puede ser una cantera para la imaginación política, estableciendo un paralelismo entre las Cruzadas y nuestra coyuntura de crisis actual. Entiéndaseme, no porque yo crea que tal paralelismo sea un hecho positivo, sino tomándolo como un recurso intelectual para enfocar la actualidad.
1. A finales del siglo XI el Papa Urbano llamó a los cristianos de Europa a la “reconquista” de Tierra Santa. Una masa abigarrada de fieles marchó a Jerusalén en un primer momento bajo la inspiración de Pedro el Ermitaño, y fue masacrada. Inmediatamente después, varios ejércitos feudales se dirigieron a Asia Menor, con el beneplácito del autócrata del Imperio Bizantino. Estos caballeros feudales eran un grupo social muy poderoso pero estaban empezando a perder su función social en Europa occidental, en un momento (finales del siglo XI) en que, junto al mundo de los castillos y los Torneos, crecían la población, las monarquías territoriales, las ciudades, la agricultura, el comercio y la economía monetaria. Buena parte de sus hazañas en Jerusalén, Acre, Tiro, etcétera, pasarían casi enseguida a engrosar los Libros de Caballería. Europa se desembarazó así de una casta guerrera poderosa pero ya disfuncional, si no engorrosa, para el nuevo rumbo que tomaba, encauzando sus energías destructivas hacia Oriente.
1. bis: A principios del siglo XXI el Capitalismo Financiero desregulado (esto es, el Capitalismo basado fundamentalmente en la especulación contra la economía real) hizo aguas primero en EE.UU. y enseguida, en un contexto de Globalización, en el resto del mundo. La poderosa e influyente clase gerencial y propietaria de los grandes grupos bancarios y aseguradores de los EE.UU., gentes como los Caballeros Andantes, sin país, encontró su Tierra Santa en Europa. La U.E. y la Administración Obama, como el Papa Urbano hizo con el Paraíso, pusieron a su disposición un mercado de trabajadores y consumidores sin derechos, en una vasta operación de ingeniería social, en un momento en que esta clase gerencial era muy, muy poderosa, pero acaso empezaba ya a ser tan inútil y perniciosa (peligrosa) para occidente como sus antecesores, los caballeros feudales, lo eran para la Europa del final del siglo XI.
2. En cuanto estas oleadas de Cruzados se pusieron en marcha (en realidad, mucho antes de eso), surgió toda una apologética destinada a justificarla y ensalzarla. No importaba que en su conquista brutal masacraran a poblaciones enteras (como ocurrió en los asaltos de Antioquía, Beirut, o la propia Jerusalén). Debían liberar los lugares santos ocupados por los sarracenos, como guerreros de Dios.
2.Bis: En cuanto la nueva clase gerencial financiera (aquellos de sus miembros que aún no han sido procesados) se pusieron en marcha (en realidad, mucho antes), surgió toda una apologética neoliberal, destinada a justificarlos y a ensalzar su misión y sus virtudes, como los salvadores del Capitalismo de las Democracias Occidentales en un Mercado Mundial amenazado por China, Rusia y las economías de los llamados “Países Emergentes”. Grecia y, en menor medida, Portugal, Italia, España, fueron sus Antioquía, Beirut y Jerusalén arrasados, no con la espada sino con la miseria.
3. Las élites turcas (Selyúcidas) y árabes (Abbasíes) se mostraron incapaces de frenar a los cruzados, cuando no se aprovecharon, en sus interminables riñas familiares y locales, para atacarse y destruirse mutuamente, colaborando incluso con los invasores francos siempre que esto fuese en beneficio propio, aunque fuese a costa de la destrucción y la muerte de sus propias poblaciones.
3.Bis: Las élites políticas de las “Democracias” europeas se mostraron impotentes (cuando no complacientes) con los gerentes, cruzados del neoliberalismo, y en general, se pusieron a su servicio aunque ello supusiese la destrucción, la miseria, o cuando menos la precariedad sine die, para sus propios conciudadanos.
4. Sólo cuando las poblaciones, sufrientes, indignadas, víctimas verdaderas de los Cruzados, reaccionaron, Euro_partenonhubo un cambio en la actitud de las élites, o en las élites mismas, por una presión desde abajo, y surgieron quienes habían de acabar con los Cruzados y expulsarlos (hombres como Nouredim o Saladino).
4.Bis: Sólo cuando las poblaciones de Grecia, Italia, Portugal, España, ¡Francia!, víctimas verdaderas de la mal llamada “Crisis Económica” (Cruzada Neoliberal en Europa), reaccionen, surgirán los grupos y las personas que habrán de acabar con ellos como los nuevos Cruzados.
Los Tancredo, Ricardo Corazón de león, Bohemundo, etcétera, inspiraron durante siglos las Novelas de Caballerías. Los casi anónimos y grises ejecutivos y ex políticos, abanderados de las multinacionales, quizás estén llamados al basurero de la Historia.

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